¿Tener agua instalada significa que puedo abastecer todo mi proyecto? Ver agua durante una visita no explica continuidad, calidad ni derechos de uso. Para comprar, necesitas entender de dónde llega y cómo se manejará después de utilizarla en tu proyecto. Distingue conexión a un prestador, sistema comunitario, captación propia y suministro temporal. Pide los documentos pertinentes y comprueba titular, alcance e inmueble. Un acuerdo privado puede no resolver las autorizaciones públicas exigibles. Una vivienda ocasional y varias cabañas no consumen igual. Solicita dimensionar demanda, almacenamiento y calidad requerida. Pregunta qué evidencia existe para temporada seca y qué condiciones necesita estudiar el prestador. Identifica ubicación, fuente y sistema antes de consultar. Uso del suelo, prestación del servicio y aprovechamiento del agua son preguntas distintas. Pide aclarar competencia si tienes dudas. Imagina una finca abastecida para una familia donde se proponen varias cabañas. Hay que revisar capacidad, reglas del sistema y saneamiento; la manguera existente no demuestra que la ampliación sea viable. Si existe concesión u otro acto aplicable, pide resolución y anexos. Consulta requisitos y excepciones vigentes; no asumas transferencia automática al comprar ni autorización para aumentar el uso porque el agua ya llegue. ¿Dónde terminarán las aguas residuales y qué debo verificar allí? Estudia el destino de las aguas residuales y el régimen pertinente. Instalar un tanque no responde por sí solo sobre permisos, diseño o mantenimiento; las condiciones dependen del terreno y la actividad. Presupuesta instalación, energía, limpieza y obligaciones aplicables. Si comparten infraestructura, documenta responsables y costos. El almacenamiento puede ayudar con continuidad, pero no crea derechos de captación ni acredita potabilidad. Consulta la guía de agua y vertimientos en Lote Medellín. Tu expediente debe explicar abastecimiento y saneamiento con documentos del proyecto, dejando visibles las condiciones pendientes.